5.2.09

Bajo mis pies no hay nada

Luego de diversos estudios geofísicos, autoridades de la delegación Álvaro Obregón detectaron en la colonia Molino de Rosas una mina de un kilómetro de longitud, 20 mil metros cúbicos y con por lo menos 37 cuerpos, lo que la convierte en la oquedad más grande que se ha encontrado en la demarcación.

La mina es un “riesgo latente” para los habitantes y a esta problemática contribuye la falta de interés político y la poca experiencia de las empresas licitadoras para la realización de estudios geológicos. Así lo aseguró Delfino Hernández, profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, quien propuso establecer un decreto de ley que estipule que “no deben habitarse las zonas de riesgo”.


De las notas de La Jornada y Milenio. Fotos de Notimex, Sashenka Gutiérrez y Roberto García


Bajo mis pies no hay nada
y empezó a caminar
a dibujar un destino sólo trazado por sospechas
imaginó porvenires, mundos nuevos, claridades


¿recuerdas cuando dormíamos juntos, encima del riesgo?
entonces el llanto era dulce el bosque lejano el extraño que no llega
yo lo olvidé, pero no por menos, por la necesidad infame de construir montañas para ir
y estoy que caigo, más que nunca, por encima de mis pasos
¿pero a dónde, si más allá del suelo hay nada?


Crecer en el lugar donde las rosas son trituradas
pueden ser negras o de los ángeles
de Venus o de Castilla
o simplemente una estrella
que señala el camino a casa
creer que faltaban por culpa del asfalto
cuando en realidad les habían robado las raíces


salí a buscar origen en el fondo de la lluvia
quiso decir un regresa vuelto silencio
opaco, deforme por el ruido de los muros
que cayeron desde el suelo
del sótano calvario


vacío escurre nocturno sin luna
ser de donde la tierra no es siquiera al fondo
fantasmas que se nutren de locura
olvido canta el daño oculto
mis pasos son silencio en esta y en la otra calle
porque bajo mis pies
no hay nada.

1 comentario:

nochtli-to dijo...

sin raices poco vale el univeso sobre mi cabeza