Lo que quisiste ser (in memoriam Geocities)
Siempre que me encuentro a un crítico o crítica de los medios electrónicos y masivos que los descalifica por lo vacío de sus contenidos, suelo hacer la misma pregunta: si estuviera a tu alcance tomar un micrófono desde el cual comunicarías tu "mensaje" a toda la humanidad ¿qué dirías?
Hace unos meses me mandó un mensaje Yahoo para informar que debido a la crisis mundial y a su muy particular crisis, entre pertenecer a Microsoft o seguir siendo para si, decidieron aplicarse la autoemasculación. El hacha de la cercenación cayó en primer lugar sobre Geocities, el espacio destinado a hospedar y desarrollar gratuitamente páginas web de los usuarios de Yahoo. El mensaje decía nomás que lo cerrarían y dejarían de darle mantenimiento a los servidores.
La advertencia era para los usuarios, para que entraran a su filemanager y rescataran la información y archivos que alguna vez subieron, esos usuarios que fueron los constructores del principal antecedente de la web 2.0 y propiciadores de navegantes más activos. Y como fui uno de esos primeros navegantes, fui y saqué mis chivas del barco.
Fue un viaje en el tiempo, a vidas pasadas. En Geocities hice mis primeras páginas web, de poca complejidad pero que entonces aparecían muy lucidoras. Me sorprende, porque da cuenta de varias etapas (las primeras páginas que tenía son de hace más de 10 años) en donde los nuevos trucos del código html avanzan y se complejizan, mientras que los textos se van haciendo más simples. Da ternurita ver como ponía el efecto de marquesina, o el swap image, o los botoncitos de ¡Nuevo! parpadeando todo su mal gusto. Entonces mandaba flores por html.
Pero el impacto fueron los contenidos: poesía, amor, familia. Y todo eso estaba ahí, al alcance de cualquiera, y yo caminando por la calle como si nada, sin asomo de pudor. Sabines, Benedetti, Castellanos, Pizarnik, no mames, hasta Silvio.
Exploré el webart (antes de que se pusiera de moda, por lo que nunca tuve oportunidad de farandulearlo) con una onda llamada Nephente (hierba que, según los antiguos, excitaba la alegría), muy bonita página, chaquetona pero tierna, que era también un ensayo acerca de la relación entre amor y revolución.
También, por alguna razón que no recuerdo, colgué una carta astral que me mandaron. Una carta muy divertida que decía cosas como:
Pasando ya a lo que representa la ubicación de su signo Ascendente en Piscis, fundamentalmente se puede decir que es usted una persona que actúa por medio de su sensibilidad personal. Es decir, necesita inspirarse, cargarse de energía, de convencimiento o de esperanza antes de ejecutar algo. No le mueve tanto el sentido práctico, el afán de ganar dinero o el perfeccionismo excesivo; quiere actuar siendo una persona humana, sensible y abierta a su fe y aspiraciones interiores. Por tanto, se requiere que su subconsciente esté calmo y tranquilo para decidir cuáles son las siguientes acciones a realizar.
Luego, un boletín donde daría cuenta del devenir de mis días (¡un blog!) que se llamaba "La palestra". Ese lo abandoné luego de una cruel pelea entre sus protagonistas. Nombre es destino.
Y al final, ya en el abandono, unos ensayos de e-business que fracasaron antes de surgir.
La cosa es que se acabó, desapareció todo eso, ya no está. Los servidores donde estaban alojadas seguramente ya están en una planta de reciclaje, con esas fotos, textos y sentimientos todavía en su disco duro. La flor ya no existe, no hay evidencia del retrato a lápiz que le hice a aquella muchacha de ojos pispiretos y cabello rizado, no tengo carta astral en línea, ya no están las fotos del cumpleaños, ni siquiera está ese currículum tan sebo, serio y solemne que nunca me consiguió ninguna chamba.
No está y no pasa nada. Yo ya había cambiado hace tiempo y el anuncio de Yahoo sólo sirvió para dejar constancia de ello. Claro que sigo creyendo que sólo el amor salvará a este planeta aunque tenga prácticas blasfemas, claro que a pesar de negarlo en público, cuando estoy muy borracho escucho a Silvio sin rubor, Benedetti me hace llorar aunque ya no lo uso como estrategia seductora y sigo pensando que la poesía de Rosario Castellanos no ha sido bien juzgada, aunque ya no es mi cruzada.
Sólo a la Pizarnik le soy fiel, un poco por convicción, un mucho porque no dejo de encontrarla, y cada que me la topo, claro, hay magia.
La cosa es que se acabó, ya no está y nada pasa. No queda evidencia de esos pioneros de la web ciudadana, que en su mayoría usaron un medio que podía llegar a muchísima gente sólo para mandarle mensajes a su familia, a sus novias y a sus amigos, a quienes además veían todos los días. Esos son los medios chidos, los que te ayudan a comunicar lo que te parece importante a la gente que te importa.
No extrañaré Geocities, pero empiezo a extrañar esos temas que entonces me parecieron importantes.






2 co-mentadas:
Ahora esos sentimientos son sedimentos de un foso virtual.
QUE CULERO.. Yo que tu, tambian hacia mi tambache para cuando cierre blogger.com jejjeje.
El abraham
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