29.5.09

¿Quién mató al Burla?

Del viejo oeste

El alcalde de San Cristóbal, un tipo rústico, de familia de mineros-albañiles, en guerra permanente con indios y forasteros, decidió que la mejor manera de acabar con los problemas de su pueblo era ofrecer recompensas en contra de pintores-escritores, pues lo que hacen, él no lo alcanza a comprender y por ello decidió ponerlos tras las rejas. "Son criminales" dijo, "sólo hacen rayas y garabatos".

Su escaramuza ha tenido éxito: El vigilante de un hotel abandonado sorprendió a alguien escribiendo su nombre en la pared. Tomó su revolver (Smith & Weson calibre .38) y disparó. Cuando se aseguró de que el criminal estaba muerto se sentó a esperar su recompensa.

El pintor-escritor famoso por su audacia, Víctor Martín Penagos Estrada, tenía 16 años. Su crimen fue pintar los muros de un edificio en ruinas. El alcalde, mariano díaz ochoa, ahora tiene un enemigo menos. Y un vecino menos, pues el niño asesinado vivía a unas cuantas calles de su casa, de su mismo barrio, de su misma gente. Ahora su guerra es contra tod@s.

Foto: Diario de Chiapas

La versión de un taxista

Mire, ahí es la casa del chavo que mataron. Acabábamos de pasar por la unidad administrativa y por el "palacio" de justicia, estábamos enfrente del cuartel militar. La calle estaba repleta de gente, la gran mayoría chavillos de secundaria y prepa. Una lona los cubría del sereno nocturno. Me pregunté si Mariano, como persona educada que es y vecino orgulloso de su barrio, acudiría a dar el pésame.

Fue ayer, como a las doce y media. Yo estaba empezando mi turno cuando vi que ahí, frente a Ceramat, había muchas patrullas que no dejaban pasar a nadie. Me fui a dejar mi pasaje y luego regresé. Le pregunté a un mi primo que trabaja en la municipal y me dijo que habían matado a un grafitero. Luego, en la tarde escuché las noticias y ya estaban diciendo que se había metido a robar y que por eso le habían disparado.


¿pero entonces, fue la policía o la seguridad privada? No, fue el velador. ¿Y por qué un velador anda con pistola? preguntó una voz ingenua que salió por mi boca. ¿verdad? Eso es lo que digo yo, que tiene que andar con una pistola. A toda la seguridad privada le dan su gas, su macana, pero no una pistola. Y seguro no tenía permiso para traerla dijo ahora una voz ñoña que no reconocí pero que igual se articuló en mi lengua. Además, parece que primero le puso una madriza, y luego, ya en el suelo, le disparó primero en el cuello y luego en el pecho.

¿Todo eso nomás por pintar? Pues es que imagínese, la gente que se pasa días decorando su fachada, que se gasta su poco dinero en la pintura, y que al otro día ya esté toda rayoteada. Pues si, deben de sentir coraje, pero es sólo un poco de pintura, en cambio quitar una vida... Eso si, una cosa es la pintura, pero una vida es una vida.



La misma justificación la encontraría muchas veces en los siguientes días: "Para qué andan pintando" "Se lo buscó" "Eso les enseñará" "Qué bueno, así la ciudad estará menos fea". Frente a lo terrible de un civil armado que mata a un menor de edad, la justificación de muros pulcros les parece sensata. "Yo daría las toneladas de pintura que me hubieran pedido" dice su madre, Virginia Penagos, "pero no me lo hubieran matado. Mi hijo sólo tenía 16 años".






¿Quién lo mató?

16 años. Estudiante del COBACH 11, jugador de americano (de los Buhos), grafitero (escritor) que junto con Hakro, Gope, Relek, Agme y Skat conformaban el crew 3S. En estos días no se habla de otra cosa en secundarias y prepas. Muchach@s cabizbajos, asustad@s, enojad@s pululan por la ciudad. Cientos fueron a su velorio, más de mil a su entierro. Los más furiosos dicen que esperarán que el velador salga de prisión para buscarlo y darle su merecido.


El velador es sólo un verdugo. Muchas manos, muchas voces le ayudaron a disparar, cómplices.

  • La patrona. Cesar, velador del hotel Maya Quetzal, invita a su hermano a trabajar con él. Le da una pistola. ¿Requisito para ser contratado? ¿Disparar contra los intrusos habrá sido una orden? "Si se pierde algo, tu lo pagas" le pudo haber dicho. Empleados armados, un asesinato en su propiedad y nadie ha hablado de ella. Si logró cambiar la versión de la policía, si es capaz de sembrar coditos de cobre como evidencia irrefutable, seguramente sus lazos con el poder son más grandes que su mal gusto arquitectónico.
  • El municipio. El cabildo, casi por unanimidad, aprueba una propuesta del presidente municipal redactada en estos términos: “…últimamente se han incrementado de manera irracional las pintas (llamadas erróneamente graffiti) en diversos inmuebles tanto públicos, como particulares; por lo que, somete a consideración del H. Cabildo, la siguiente propuesta: implementar una sanción pecuniaria a quienes se les sorprenda realizando pintas en inmuebles tanto públicos, como particulares, siendo ésta por la cantidad de $20,000.00 (VEINTE MIL PESOS 00/100 M. N.), otorgando una gratificación de $5,000.00 (CINCO MIL PESOS 00/100 M. N.), a la persona que denuncie y/o detenga con hechos verídicos al responsable de estos hechos. (1)
  • Mariano. Solo sabe gobernar en guerra, en autoritarismo, en alarde. En su anterior gestión fueron los "extranjeros", después de su reelección fueron los indios, los zapatistas a quienes pretendió desalojar de la reserva del Huitepec. Fracasó. Buscó un enemigo de su tamaño y se fue contra los pintores callejeros. Otra vez, no midió las consecuencias. Probablemente, ahora si, las pague.
  • Los medios locales. Varios locutores, columnistas y entrevistadores formaron un coro para apoyar al presidente: "Ya es hora de detener la destrucción de nuestra ciudad", "Qué bien que se aplique mano dura contra estos delincuentes". El clima de linchamiento, sin duda, pasa por las cabinas de radio.
  • Emmanuel. Es que creo que este senil cantante es otro que debe estar satisfecho. En abril pasado, sin motivo aparente y como leyendo un guión, dijo a los comensales de la Comida del recuerdo, que él amenizaba: "Quiero pedirles un favor, por qué no meten al bote a todos aquellos que andan pintando las paredes de las casas y monumentos de San Cristóbal de Las Casas". Los aplausos no se hicieron esperar. Sobre todo de una mesa al fondo, donde la familia Díaz le entraba duro a los tequilas.
  • Los INAHptos. En las oficinas del INAH te recibe una mujer que no te mira a los ojos porque se está pintando las uñas, sin la menor idea de lo que siginifica patrimonio, pero que sabe de memoria las restricciones dictadas por restauradores y arqueólogos de ciudad capital. Saben de sus multas, pero nunca se les ha ocurrido un programa permanente de educación y apreciación de monumentos históricos. Esta muerte y las de Chincultik, pasaron por la misma ceguera instalada en estos escritorios.
  • Todos los demás. Los comerciantes preocupados por el turismo, los extremadamente ignorantes responsables de la cultura en la ciudad y el estado, l@s que construyen explicaciones de gabinete, l@s que buscan soluciones al "problema" del grafiti pidiendo por favor espacios a las mismas autoridades que lo han criminalizado, los que lo califican de "vicio", y tod@s nosotros, que miramos impasibles como se gobierna una ciudad con las patas y que somos incapaces de leer los muros, que gritan sin parar.

Stencil de Hakro. Foto de Luis E. Aguilar

Notas:

(1) Citado en un comunicado —Criminalización de la juventud en San Cristóbal de Las Casas— que publicaron los grupos que están organizando el foro "Graffiti, juventudes y resignificación del espacio público": Melel Xojobal, Inicia, Grafitiarte y la Red por lo derechos de la infancia en México.

Referencias:

Velador asesino (Diario de Chiapas)
Abatido a balazos (Fredy López en Expreso Chiapas)
Lamentan muerte de joven grafitero (Nota de Carlos Herrera en Cuarto Poder)
Será leyenda urbana (Nota de Amalia Avendaño en Expreso Chiapas)
Ciudad asesina (Columna Recoletos, en Expreso Chiapas)
Vigilante caza a grafitero en Chiapas (Nota de Hermes Chávez en Milenio diario)
Asesinan a joven escritor de grafiti (Post de Michael Chamberlain en Alas de colibrí)
Muerte de un grafitero (Comunicado del JULE en Callejeros)
Sepultan a menor baleado
Cárcel a grafiteros (Nota de Jorge Pinto sobre la Comida del recuerdo en Diario de Chiapas)

16.5.09

Crónicas del encierro: 2. El mundo desde la escafandra


En Le scaphandre et le papillon, Jean-Dominique Bauby narra su encierro.

Síndrome del encierro tenía. Como se dice, "en pleno uso de sus facultades mentales", pero sin poder hacer uso de su cuerpo a voluntad. Podía respirar, escuchar, mirar, pensar. Sin poder mover más que el ojo y el párpado izquierdos.

Foto de Jean Dominique Bauby publicada en The New York Times

[Aún así escribió un libro. Una asistente le recita el alfabeto y él parpadea cuando pasa la letra correspondiente. Pienso entonces en ciertas personas que no logran terminar su tesis, o su novela, o su proyecto, o que escriben correos de media cuartilla...]


Síndrome de enclaustramiento. La Secretaría de salud nos manda a nuestras casas, prohibido tocar, prohibido besar, prohibido andar por las calles. Nos encerramos en casa. A consumir información tratando de entender lo que pasa, de perder el miedo, de saber si ya viene, si ya nos toca o si nos salvaremos. La tele, el internet, la radio. Sólo podemos mirar hacia afuera por estas ventanas. Imaginar que allá afuera un virus volador amenaza nuestra existencia.

Foto: Chin, esta si no me acuerdo de donde la saqué

Síndrome de cautiverio. Bauby estaba atrapado en sí mismo. Su cuerpo era una escafandra, un traje pesado que lo retenía, lo hundía y que necesitaba tubos para poder respirar, con sólo una pequeña ventana para ver el mundo. Tenía que apelar a los recuerdos, a la memoria, a la fantasía, para poder sentirse vivo. Ahora que escribe siente de nuevo, puede hablar de los amigos que le visitan, de la enfermera que le cuida, de sus recuerdos. Escribe —no escribe, dicta— para vivir.


Locked-in Syndrome. Enterrado vivo. Me gusta pensar que por la definición de vida pasa la transformación voluntaria del entorno (ese es mi argumento al menos en discusiones alrededor del aborto). Los comentaristas de la prensa dicen que la reacción de los mexicanos encerrados es de la misma magnitud que en aquel mítico (por sobredimensionado) despertar de la sociedad civil del 85. Imposible. Aquello era movimiento, compartencia, apoyo mutuo. Esto es Sálvese quien pueda. Nadie se mueva. Si te mueves te quebro. Muertos en vida por dos semanas. Los muertos no se enferman.

Foto: CNN-Expansión

Síndrome de encerramiento. Bauby quería escribir El Conde de Montecristo en versión actualizada, con una mujer como protagonista. Esa era su pretensión como editor de Elle. Como tetrapléjico, afónico y anartrico sólo se vuelve otro personaje de la misma novela: Noirtier de Villefort, amigo de Edmundo Dantes que se comunica con el movimiento de sus párpados y así logra sobrevivir, abriendo y cerrando los ojos. Si hubiera elegido ser Joe Bonham nada sabríamos de él.

Fotograma de El conde de Montecristo, versión 1908



Síndrome de desaferentación: Desaferentados. Defenestrados. Desafrentados. Narrar el encierro. Mirar el mundo desde una ventana sin poder moverse. Feisbukear todo el día para saber que los demás están haciendo lo mismo. Ver la tele para saber que le mundo, allá afuera, pierde su lógica —ayer eran más muertos que hoy—. Consultar los periódicos esperando no ser parte de la noticia. Mirar las fotos de los amigos para descubrir que hasta San Judas Tadeo tiene miedo. O reenviar correos que develan la verdad oculta detrás del virus. Todo desde una ventana luminosa, moviendo los párpados y el dedo índice de la mano derecha. Un pantalla luminosa que habla por nosotr@s, que siente por nosotr@s, que vive por nosotr@s. Sólo narrar el encierro te hará diferente de los muertos en vida.

Foto: Noé Pineda

5.5.09

Crónicas del encierro: 1. De plebes y reinas


Encerrado por dos semanas, The Tudors, toda la primera temporada en un par de días. Es la Inglaterra del s. XVI, cuando Enrique VIII tramita su divorcio de Catalina de Aragón para oficializar su relación con Ana Bolena. Una producción de la BBC con exteriores digitales, intrigas palaciegas y un casting con mucho "maquillaje" histórico (es curioso como les ha dado por privilegiar le belleza de la Boleyn por encima de su fuerza, y como, tanto en "The Tudors" como en "The other boleyn girl" le han blanqueado la tez, mucho más que los pintores de la época).



En un par de capítulos la serie trata de la "enfermedad sudante", una enfermedad misteriosa y terrible, fiebre y sudor como síntomas, muerte en dos o tres días como resultado. El "Sudor anglicus" (sudor inglés, fiebre del sudor) mató a muchas personas en unos cuantos meses. Una de sus características curiosas es que sólo mataba ingleses, la otra es que no sólo mataba a la plebe sino que atacaba por igual a la nobleza encerrada en sus castillos. La BBC, para ahorrar, decidió presentar enfermos tanto al cardenal Wolsey como a Ana Bolena al mismo tiempo, cuando en realidad ("en realidad" ¡qué tipo tan presuntuoso!) estos personajes presentaron los síntomas con años de diferencia.


El asunto, el paralelismo que quería trazar es que la plebe inglesa estaba aterrada por una fiebre sudorosa, la gente andaba en la calle embozada, evitando el contacto con los demás, nadie sabía nada, los médicos de la corte no tenían respuestas, el rey se escondió en un castillo lejano (no hay pruebas de que también haya agarrado la peda) de mal humor, asustado, sin saber qué hacer. Frente a la ausencia de explicaciones, esa plebe, sobre todo los más católicos, empezaron a circular el rumor de que la culpa de todo la tenía el rey. Había "alguien", más poderoso que el rey, que había inventado la enfermedad, la había diseñado para que sólo matara ingleses y la había soltado. Todo ello como resultado de la conducta impropia de su gobernante.

Casi tres siglos después...